CÁLCULOS RENALES


Los cálculos renales se puede formar cuando la orina contiene una gran cantidad de ciertas sustancias, las cuales pueden crear pequeños cristales que se convierten en cálculos.


Los cálculos renales pueden no manifestar síntomas hasta que comienzan a bajar por el conducto (uréter) a través de los cuales la orina sale de la vejiga. Si usted ha presentado dolor intenso en la espalda baja de inicio súbito asociado a náusea y orina de color manzana o con sangre franca pudiera cursar con un cálculo urinario.

Los cálculos de calcio son los más comunes. Ocurren con mayor frecuencia en los hombres y aparecen generalmente entre los 20 y 30 años de edad. Es probable su reaparición. El calcio puede combinarse con otras sustancias como el oxalato (la sustancia más común), fosfato o carbonato para formar el cálculo.


Sabemos lo doloroso que pueden ser los cálculos renales, por lo que tenemos atención medica de urgencia 24 horas los 365 días del año para la atención del cólico renal. 


Los tratamientos definitivos para la destrucción de los cálculos renales varian dependiendo del sitio y tamaño del lito. Los cuales van enfocados a procedimientos de mínima invasión e incluso tratamiento sin cirugía en algunos casos con ondas de choque (LEOCH)


Te recomendamos visitar el apartado de cirugías para saber mas de estos procedimientos.


CÁNCER RENAL


Es el crecimiento de células malignas en el riñon. El carcinoma de células renales es el tipo más común de cáncer renal en los adultos y ocurre con mayor frecuencia en personas de 50 a 70 años de edad. 


Si usted presenta algunos de los siguientes síntomas dolor en la espalda, sangrado al orinar o aumento de volumen en área del costado, no dude en acudir a revisión con un urólogo.


Existen varios factores que pueden predisponer a una persona a desarrollar este tumor como el tabaquismo, la obesidad, exposición laboral y tener predisposición genética o algunos trastornos hereditarios. Ya que en algunas ocasiones la forma de presentación inicial es silenciosa sin ningún síntoma antes mencionado.

​Los tratamientos que existen para este tipo de tumores, son con cirugía abierta y con cirugía de mínima invasión (cirugía laparoscópica y robótica)


Dependiendo del tamaño, y localización del tumor se decide el mejor tratamiento ya que puede realizarse una cirugía parcial (solo quitar la parte del riñón con tumor y dejar el resto del riñón sano). Este tipo de cirugía tiene la ventaja de conservar la función renal con mucho menor afección en la calidad de vida.